domingo, 17 de mayo de 2015

Inteligencia Estética


"La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquiera que conserve la capacidad de ver la belleza jamás envejece"
Franz Kafka

"Aunque consiguió arrancar muy hermosos junquillos mientras el bote pasaba, había siempre uno más bello que no conseguía alcanzar"
(Alicia a través del espejo)


Al igual que Alicia, yo también me siento atraída por las cosas bonitas. En general, creo que a todos nos gusta rodearnos de cosas bonitas. Cuidamos nuestra imagen, decoramos nuestro hogar para que sea acogedor...
Habrá quién piense que se trata de un rasgo propio de la gente superficial o el resultado de una sociedad que nos induce al materialismo.

Pero no, es algo más.

Desde tiempos remotos el ser humano siempre se ha sentido inclinado la belleza y ha intentado describirla y plasmarla. Un ejemplo lo encontramos en las pinturas halladas en las cuevas de Altamira, que podrían ser fruto de una motivación puramente estética, según algunos expertos.

¿Qué es la belleza? 
Mi intención no es exponer las numerosas teorías que los distintos filósofos, como Platón, Sócrates y Kant, han planteado sobre la belleza durante siglos. El concepto de belleza es más bien complejo, muy complejo. Pero si recurrimos a un diccionario cualquiera, la belleza se define como "cualidades cuya manifestación sensible produce un gozo espiritual y un sentimiento de admiración, libre de toda consideración moral o utilitaria".

Jean- Pierre de Crousaz en su "Tratado de lo bello"  expone que "es preciso que un objeto que merezca el nombre de bello proporcione sentimientos agradables".

A pesar de que no soy una experta en el tema, ya que, como he dicho antes, la tarea para describir la belleza no es fácil, no puedo evitar estar de acuerdo con estas afirmaciones... Así pues, estaréis de acuerdo que la naturaleza es un ejemplo claro de belleza, pero también el rostro de un bebé, la lectura de un relato conmovedor, la arquitectura singular de un edificio, el diseño de un vestido, una pieza musical que nos emociona, el cuerpo de una bailarina de ballet, un objeto para decorar ... Todo ello nos puede proporciona placer, nuestros sentidos se deleitan.

Imagen de Ballerina Project

A medida que indago, me surgen más preguntas... ¿hasta qué punto es importante la belleza para el ser humano?

Según Carlos Fernandez Liria: "Se puede vivir sin justicia, sin verdad y sin belleza. Pero la cuestión es si la vida sigue entonces mereciendo la pena" ... "Frente a la verdad, somos iguales. Ante la justicia, somos libres. Frente a la belleza, nos descubrimos sintiendo que sentimos lo mismo que los demás, nos sentimos, por tanto, fraternos"

Pero es el filósofo y psicoterapeuta Piero Ferrucci quién va más allá y nos habla de "Inteligencia Estética". Para él la belleza es terapéutica e impulsa la expresión creativa, además de ser un elemento clave para la felicidad. Él afirma que "rodearse de belleza es una necesidad vital para todo ser humano y que su privación puede generar depresión, inquietud, una profunda sensación de futilidad, una inexplicable agresividad y la manifestación de diferentes patologías latentes".
En su libro "Belleza para sanar el alma" enumera los distintos beneficios de estar en contacto con la belleza y, de todos ellos, me han sorprendido tres en particular: una capacidad más acentuada para afrontar las relaciones con los demás, una autoestima más sólida y un ansia de vivir mucho más intensa. 
¿Por qué? Porque son tres de los seis pilares que caracterizan una mayor resiliencia y que el psiquiatra Rojas Marcos explica en su libro "Superar la adversidad".

¿Casualidad? No creo en las casualidades.

Resumiendo: "Rodéate de belleza".