jueves, 16 de abril de 2015

Sí, pero no...

"Como terapeuta gestáltico he aprendido la importancia de la aceptación de los diferentes aspectos, la mayoría de las veces opuestos, que constituyen nuestra manera total y completa de ser en el mundo" 
(Jorge Bucay en el El Camino de Shimriti)


¿No te pasa que, en algunas ocasiones, no te entiendes? No te preocupes, a todo el mundo le pasa. Es natural y normal. Tan natural y normal como que el día no existe sin la noche, la bondad sin la maldad, el éxito sin el fracaso... y un largo listado de polaridades que existen y configuran nuestro mundo externo... y el interior, también.

A mí me pasa... y mucho.

Imagen de Ballerina Project

No me gusta la soledad, pero sí estar en compañía de mí misma
Me gustan las palabras "intimar" y "recoveco" pero no su invasión
Me gusta saborear la combinación de lo dulce con lo salado.
Me inspira entrar en una librería, pero no cualquier libro o autor.
Me gusta la complicidad de un secreto y la transparencia de quién no tiene nada que ocultar.
Me gusta soñar despierta, pero no las expectativas.
Me gustan las fotografía en Blanco y Negro y toda la gama de grises que coexisten a la vez en armonía. 
Me relaja pasear por la playa, pero cuando hace frío y viento.
Me encanta la tranquilidad de una tarde de un domingo y el ajetreo de la mañana de un lunes.
Me atraen las ambivalencias pero también las emociones expresadas en su justo equilibrio.
Me gusta la inquietud que es capaz de aquietarse cuando es necesario.